recuerdas al ombú
aquél gigante dormido
por el frío del invierno
con sus ramas caídas
al camino polvoriento
recuerdas la ternura
con que cobijó tu cuerpo,
tu cuerpo de mariposa
frágil juguete inquieto
y que aún hoy
es todavía presente
aunque sus ramas no tienen
las hojas de primavera
de un verde de terciopelo
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